jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Qué es el MATRIMONIO?





El término matrimonio proviene del latín matrimonĭum. Se trata de la unión de un hombre y una mujer que se concreta a través de determinados ritos o trámites legales. En los últimos años, cada vez más Estados han aceptado el matrimonio entre personas del mismo sexo, con lo que esta unión conyugal ha dejado de ser patrimonio de la heterosexualidad.


El lazo matrimonial:
Es reconocido a nivel social, tanto a partir de normas jurídicas como por las costumbres. Al contraer matrimonio, los cónyuges adquieren diversos derechos y obligaciones. El matrimonio también legitima la filiación de los hijos que son procreados por sus miembros.

Es posible distinguir, al menos en el mundo occidental, entre dos grandes tipos de matrimonio: el matrimonio civil (que se concreta frente a una autoridad estatal competente) y el matrimonio religioso (que legitima la unión ante los ojos de Dios).
Para la Iglesia Católica y/o evangélica, el matrimonio es un sacramento y una institución cuya esencia está en la creación divina del hombre y la mujer. El matrimonio católico es perpetuo: no puede romperse según los preceptos religiosos (a diferencia del matrimonio civil, donde existe el divorcio). Una persona separada, por lo tanto, no puede volver a casarse por Iglesia.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Felicidad conyugal

Se centra de manera especial en el amor verdadero: no en aquél basado únicamente en la pasión, sino en una verdadera relación de pareja con vistas al futuro.
En esta historia se toma la felicidad conyugal como un proyecto de vida, es la relación más completa y compleja que se puede dar entre un hombre y una mujer, basada en la decisión libre de unirse para ser felices. Las obsesiones individuales, la responsabilidad y el amor frente a los demás, son claves en esta obra basada en la propia vida de Tolstói.

Protejamos nuestro matrimonio

El Creador diseñó el matrimonio para que fuera la relación más estrecha que pudiera haber entre dos seres humanos. Dijo que el hombre y la mujer tenían que “llegar a ser una sola carne” (Génesis 2:24). Pero con eso no quiso decir únicamente que tendrían intimidad sexual. Entre el hombre y su mujer se formaría también un fuerte vínculo emocional que iría creciendo gracias al altruismo, la confianza y el respeto mutuo (Proverbios 31:11; Malaquías 2:14, 15; Efesios 5:28, 33). Todos estos principios protegerán nuestro matrimonio del daño que causa la infidelidad.

Importancia de la Fidelidad

Para que un matrimonio sea feliz, cada uno de los cónyuges debe darle, por decirlo así, “devoción exclusiva” al otro (Cantar de los Cantares 8:6; Proverbios 5:15-18). ¿Y qué significa eso? Que aunque es normal tener amigos de ambos sexos, nuestra pareja tiene el derecho de reclamar la mayor parte de nuestro tiempo, atención y energía emocional. Por eso, si tuviéramos una amistad con una persona del sexo opuesto y esa amistad atentara contra el derecho de nuestro cónyuge, podría decirse que le estamos siendo infieles, aunque no cometamos adulterio.*